martes, 6 de octubre de 2020

Sembrando tulipanes





 El otoño está aquí y es Justo el momento,

para poner las manos en la tierra
y sembrar los tulipanes.

Siempre lo hago en la víspera del día
de la Virgen del Rosario, día en que
cumple años, esa mujer con alma
de tulipán, mi madre.

Se que aquella fue su última primavera
y no pudo verlos florecer, porque 
ella se despedía de esta vida,
para volver a la casa del padre.

Hoy quizás no los siembro,
con la misma alegría de cuando sabía,
que ella los miraría...
Pero si con más amor, porque la evocan.

Quizás es raro en un hombre,
tener esa fascinación que tengo yo,
por los tulipanes, los siembro,
los cuidó, les hablo, les canto
y les he escrito poemas,
ojalá algún día les escriba
una canción.
#Tulipanes

domingo, 30 de agosto de 2020

Yo le enviaban un tulipán...

Si, yo le mandaba una flor al amanecer
y al anochecer con un verso,
que era un suspiró de añoranza,
con la flor de la esperanza,
la que anuncia la primavera.

Si, yo le enviaba un precioso tulipán,
con la forma de sus labios,
con el aroma de sus besos...
Yo le enviaba un tulipán para que
despertará en ella esa ansia de 
volvernos a besar.

viernes, 5 de junio de 2020

Ella lo contemplaba...


“El tulipán en el árbol”



“El tulipán en el árbol”
Ella lo contemplo desde su guarida, se enamoro... Lo vio sobrevivir el frío invierno y poco a poco asomarse en su trinchera, hasta aquel día en que llegó la primavera.

Lo vio florecer, se sintió estremecer ante su belleza. Todos los días salía a contemplarlo, mientras las demás ardillas, se preguntaban, qué tanto miraba, hacia aquel jardín, donde solo habían flores, sin sospechar que ella precisamente era lo que miraba.

Lo vio florecer en su esplendor y en ella creció el amor, pero poco a poco el tulipán empezó a menguar; cuando le daba el sol, abría de par en par sus pétalos y dejaba ver su corazón, aquello a ella le despertaba la ilusión, de que quizás el tulipán sintiera cómo ella. Pero poco a poco sus pétalos no volvieron a cerrarse y empezaron a marchitarse. El hombre que los cultivaba, tomaba aquellos pétalos y los atesoraba entre las páginas de sus libros.

Y llego el día, en que del tulipán solo quedó el recuerdo y la ardilla lloró su ausencia, pero pensó que debía de haber una forma de devolverlo a la vida, así fue que una noche, cuando se escuchaban los violines de los grillos, dándole un recital a la luna, decidió desenterrar el bulbo, para guardarlo y cuidarlo en su guarida. Como pudo le traía poco a poco tierra para que no muriera y no le permitía a ninguna otra ardilla entrar, por temor a que su semilla se pudieran comer.

Pasó el verano, vino el otoño y ella lo mimaba, luego vino el gélido invierno, que terminó por desnudar el árbol donde vivía y así pasaron los días y la primavera nuevamente llegó, el tulipán poco a poco, como un verdadero milagro, empezó a asomar su casco verde, desde el tronco de aquel árbol, la ardilla lo miraba y se emocionaba, su tulipán nuevamente florecería y esta vez lo haría, desde su madriguera y sería como el atalaya de la primavera.
Oxwell L’bu copyrights 2020
#tulipanes

miércoles, 3 de junio de 2020

***El Duende Del Tiempo***
Mis garabatos como gatos,
retozan llenos de emoción,
pues han encontrado en la palabra,
una forma de expresión,
para lo que vibra en el corazón.

Porque cada verso es la voz
de un sentimiento que se rehúsa
a quedarse en silencio…
Cada intento de poesía, es un suspiro
que como paloma alza el vuelo.

Pero el tiempo que nada perdona,
de vez en vez envía a su duende,
que sin miramiento alguno,
se orina en mis hojas blancas
y las torna amarillas.

Me pregunto si pasado el tiempo
te dirán algo esas cartas amarillas,
que han perdido la frescura y la emoción
de aquella primera impresión,
de cuando las leías…

Sera que el Duende del tiempo,
no es más que un aliado del olvido
o acaso será un renovador,
que conserva un sentimiento
perdido.

¡Ojala! Lo amarillento de mis cartas,
no las transforme en basura,
¡Ojala! Sean como el buen vino,
que añejo mejora su sabor,
adquiriendo más valor.

¡Ojala! El Duende del tiempo,
se convierta en aliado,
porque ese sentimiento,
llamado Amor lo haya sobornado.
transformándolo en el tulipán
de mis otoños.
Oxwell L’bu Copyright ©2013
#tulipanes